Cosecha

FRUTAS FINAS DE TANCÍTARO ha exportado sus aguacates a Holanda, Japón, Canadá y Estados Unidos, además de atender el mercado nacional en los estados de Baja California, Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Puebla, Tamaulipas, Veracruz y la ciudad de México.

El proceso de producción inicia en la huerta bajo las más estrictas condiciones de higiene, cosecha y transporte, atendiendo las necesidades y requerimientos de los departamentos de agricultura de México y de autoridades en el extranjero.

En las huertas se lleva un minucioso control de plagas y enfermedades de los árboles, así como el análisis de nutrición vegetal y análisis del agua.

El corte se realiza con el equipo adecuado que consiste en: gancho, tijeras y bolsa, los cuales son limpiados y desinfectados cuidadosamente para su uso.

Una vez cortada la fruta, se deposita en cajas de plástico, las cuales van siendo acomodadas por maquinaria especializada en el camión de transporte.

Personal del departamento de agricultura revisa las condiciones de higiene, seguridad y registro de la huerta, además de supervisar el corte y la calidad del fruto.

Una vez cargada la fr uta en el camión, se coloca una etiqueta en cada caja y un sello en la puerta del camión, el cual solo es abierto en la empacadora por personal del departamento de agricultura de México y de Estados Unidos.

Ya en la empacadora, se depositan las cajas en una banda transportadora que vacía las cajas en un elevador de rodillos. Un equipo llamado volteador, vacía las cajas sobre unos rodillos donde se separan los restos de hojas o ramas que pueda traer la fruta.

El fruto se desplaza en unos canales, hasta llegar a la zona, donde unos cepillos, limpian de polvo el aguacate, y sacan a relucir ese brillo caracteristico del aguacate Michoacano.

En la siguiente etapa de la clasificadora, se separa la fruta más pequeña y se elimina del proceso. Cuando es necesario se selecciona la fruta de forma manual.

Continuando por los canales de la máquina clasificadora, de manera computarizada, se selecciona la fruta por peso y color, dependiendo de las necesidades del cliente y se etiqueta el aguacate de forma individual.

Ya que la fruta se encuentra clasificada en las diferentes tolvas o módulos de empaque, el personal de empaque, lleva acabo el llenado y empacado de cajas, colocando una charola de cartón, para separar el aguacate y evitar que se maltrate con el roce.    

Se realiza una última revisión y separación de la fruta de forma manual, para clasificarla en primera o segunda calidad.

Las cajas previamente empacadas se estiban según sea el calibre, calidad de fruta o color, realizando de esta manera, el armado de la tarima.

Las tarimas que ya están armadas, son revisadas por personal autorizado del departamento de agricultura de México y de los Estados Unidos, para asegurar que cumplan con los requisitos de exportación.

Una vez verificado esto, son transportadas hacia el área de cuartos fríos, donde son almacenadas para el enfriamiento de la fruta a la temperatura requerida, (esta temperatura, puede variar de 37 a 45 grados Fahrenheit, según la temporada).

Y como última parte de nuestro proceso, las tarimas con el aguacate, son embarcadas en contenedores refrigerados, de acuerdo a los pedidos de nuestros clientes y se coloca un sello del departamento de agricultura de México, en el tractocamión, que llevará la fruta, a su destino.